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LA SANGRE


  • DEFINICION
  • ANATOMIA DE LA SANGRE
  • COMPONENTES DE LA SANGRE

  • DEFINICION


    La sangre es un humor circulatorio conectivo especializado, compuesto por plasma sanguíneo y los llamados elementos figurados o elementos formes, el segundo componente celular de la sangre: los glóbulos rojos, los glóbulos blancos y las plaquetas. En términos médicos se relaciona a la sangre como hemo o hemato, por el término del idioma griego haima que se utiliza para la sangre.


    La función principal de la sangre es proveer nutrientes (oxígeno, glucosa), elementos constituyentes del tejido y eliminar desperdicios (como dióxido de carbono y ácido láctico). La sangre también permite que células y distintas sustancias (aminoácidos, lípidos, hormonas) sean transportados entre tejidos y órganos. Los problemas en la composición de la sangre o problemas de circulación, pueden acarrear una disfunción del tejido.


    La sangre circula alrededor de los pulmones y el cuerpo a través de los vasos sanguíneos, fenómeno provocado por la acción de bombeo del corazón.



    ANATOMIA DE LA SANGRE


    La sangre está compuesta por muchos tipos de corpúsculos; estos elementos constituyen alrededor de un 45% de la sangre, lo que se conoce con el nombre de hematocrito. El otro 55% es plasma sanguíneo, un fluido amarillento que conforma el medio líquido de la sangre, compuesto por agua y sales. El pH normal de la sangre arterial humana es aproximadamente de 7,40. La sangre es alrededor del 7% del peso del cuerpo humano promedio [1] y, por lo tanto, un adulto tiene un volumen de sangre de aproximadamente cinco litros, de los cuales 2,7-3 litros son plasma. La sumatoria de las superficies de todos los eritrocitos en la anatomía humana sería alrededor de 2000 veces mayor que la superficie exterior del cuerpo humano.



    COMPONENTES DE LA SANGRE


    Glóbulos rojos


    Los glóbulos rojos, hematíes o eritrocitos constituyen el 96%. En los mamíferos, estos corpúsculos carecen de núcleo y orgánulos, por lo cual no son células estrictamente hablando. Contienen la hemoglobina de la sangre y son los encargados de distribuir el oxígeno. En los glóbulos rojos están las proteínas que definen a los distintos grupos sanguíneos. Su valor normal (conteo) está entre 4 300 000 y 5 900 000 por mm³ (ó microlitro).Los eritrocitos tienen una forma oval, aplanada, con una depresión en el centro (esta forma facilita el intercambio de oxígeno con el medio que los rodea). Carecen de núcleo, porque cuando un glóbulo rojo madura, expulsa su núcleo en la médula ósea antes de entrar en el torrente sanguíneo (esto no ocurre en aves, anfibios y ciertos animales). Los eritrocitos en humanos adultos se forman en la médula ósea. Sin embargo, los hematíes de los animales se forman en el interior de los tejidos vasculares.Se encargan de transportar oxígeno desde los pulmones al resto del cuerpo mediante la hemoglobina.


    La hemoglobina encerrada exclusivamente en los glóbulos rojos es una proteína que contiene el grupo “hemo” (formado por moléculas de hierro que enlazan el oxígeno en los pulmones o en los bronquios y la liberan por el resto del cuerpo). También transporta productos residuales como el dióxido de carbono, la mayoría del cual se encuentra disuelto en el plasma sanguíneo. Los niveles normales de hemoglobina están entre los 12,5 y 17 gramos por litro y es proporcional al número de hematíes. Constituye el 90% de los eritrocitos y es la que les proporciona su color característico, rojo, aunque esto sólo se da cuando el glóbulo rojo está cargado de oxígeno. Cuando un eritrocito esté cargado de dióxido de carbono, será azul.Tras una vida media de 120 días, los glóbulos rojos son destruidos y extraídos de la sangre por el bazo, el hígado y la médula, donde la hemoglobina se desintegra. Sin embargo, el hierro es reutilizado para formar nueva hemoglobina.

    El desarrollo de placas de ateroma se debe en gran medida a la ingestión excesiva de colesterol y grasas animales en la dieta. Se cree que un estilo de vida sedentario favorece la ateroesclerosis, y la evidencia sugiere que el ejercicio físico puede ayudar a prevenir que el corazón resulte afectado. La aparición de un infarto de miocardio es más probable en quienes tienen una tensión arterial elevada. El proceso que precipita el ataque puede implicar productos secretados por las plaquetas en la sangre. Se han realizado estudios clínicos para comprobar si las personas que han padecido un infarto estarán protegidos frente al riesgo de un segundo ataque una vez que se emplean fármacos que bloquean la acción de las plaquetas. Los factores de riesgo a los que se ha hecho referencia se pueden clasificar en primarios (hipertensión arterial, hipercolesterolemia y tabaco), secundarios (sedentarismo y estrés) y terciarios (antecedentes familiares y otros). Pulsa aquí para ver un gráfico animado con los efectos del tabaco.


    Glóbulos Blancos


    Los glóbulos blancos o leucocitos (3,0%) forman parte del sistema inmunológico; son los encargados de destruir los agentes infecciosos. Su valor normal está entre 3500 y 11000 por mm³ (o microlitro). Tienen como función principal defender al organismo contra las infecciones. Según su citoplasma y su núcleo se dividen en granulocitos (neutrófilos, basófilos y eosinófilos) con núcleo redondeado y numerosos gránulos en su citoplasma, formados en las células madres de la médula ósea, y Agranulocitos, es decir, sin gránulos en el citoplasma (monocitos y linfocitos), formados también en la médula ósea y en el timo.